viernes, 16 de agosto de 2013

Critica a los liberales, algunos tan sectarios como muchos socialistas.

En mi camino de búsqueda y aprendizaje que todo humano siempre está realizando de por vida, me encuentro con la misma fijación de etiquetar a las personas desde los socialistas a los liberales.

Muchos socialistas me etiquetan de “neoliberal” por varios motivos, porque defiendo la propiedad privada al ser un derecho básico para una economía de mercado, porque no estoy a favor del triángulo cerrado y formado por CEOE, UGT y CCOO, porque entiendo que los padres elijan cosas diferentes para sus padres, porque creo que el que está a mi lado no es igual a mí y ambos no queremos que nos igualen.
Porque no creo en los derechos de las mujeres, ni de los catalanes a decidir, ni de los homosexuales ni de cualquier segmento utilizado para ganar votos en unas elecciones para conseguir o seguir en el poder solo creo en la  Declaración Universal de los Derechos Humanos  documento declarativo adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948 en París; en ésta se recogen en sus 30 artículos los Derechos Humanos considerados básicos, el segundo artículo lo deja bien claro:


Eleanor Roosevelt sosteniendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos en español.
Por todo esto y varios motivos más que no enumero por no aburrir al personal, los socialistas me ponen la etiqueta de neoliberal, como curiosidad debo de decir que muchos liberales odian que le llamen neoliberal:

Todos hemos tenido debates sobre la moralidad y los padres educan a sus hijos dentro de su libertad. Mi posición de la moralidad es muy clara, existe y es necesaria, por supuesto dentro de la libertad y respeto podemos debatir. A lo largo de la historia muchas normas de moralidad se convirtieron en leyes al establecerse que tal cosa no podía hacerse pues está mal como por ejemplo violar a alguien, otras que no se han convertido en leyes pero que todo el mundo dentro de  la coherencia no ve bien como por ejemplo relaciones sexuales entre padres e hijos como pasaba en la antigua Roma o castigar a un niño sin comer tres días. Otra cosa es que no nos guste y la moralidad como la libertad conlleva una responsabilidad de tus actos que realizas sobre ti y sobre los demás, no podemos convertir en una lucha continua con lo que ha aportado el cristianismo al humanismo, cada uno es libre serlo o no pero que vivimos en la cultura cristiana es un hecho, de momento es compatible libertad y cristianismo.


Quiero mencionar que la posibilidad de que no exista el estado y así el individuo pueda ser libre es además de un disparate una soberana idiotez, el mal forma parte del ser humano, la mayor crítica a esta utopía es la siguiente película The purge La noche de las bestias, os dejo el tráiler.



Me parece curioso que los “enemigos del estado” estén a favor de lo que se conoce como matrimonio gay, intentado dejar de lado el significado de la palabra matrimonio me resulta contradictorio tal cosa con el valor que le dais al estado, defendéis que el estado burocrático entregue un papel a dos personas ¿para oficializar su amor? No es coherente.

Así pues los liberales me ponen la etiqueta de conservador:


Por acabar, muchos conservadores por defender un medio ambiente aceptable donde no se cojan enfermedades al respirar, donde sea compatible monte, playa, pueblos y ciudades con la actividad del ser humano en una economía de mercado me ponen la etiqueta de verde:


No sé cuál será mi etiqueta, debo de decir que la de comunista no me la ponen, pero si ellos me ponen la de facha, bueno pues eso a poner etiquetas, espero encontrar la mía.